jueves, 10 de abril de 2014

El período especial cubano

Bodega de aprovisionamiento popular en Cuba.


Queridos lectores,

En las primeras conferencias que dimos sobre el problema del Oil Crash poníamos el ejemplo de dos países que habían afrontado una situación de caída brusca del suministro de petróleo (en ambos casos, por el colapso de la Unión Soviética) de dos maneras completamente diferentes: o bien apostando por un modelo industrial (Corea del Norte) o por uno más agrario (Cuba). Los ejemplos estaban recogidos en el libro de Dale Allen Pfeiffer "Comiendo combustibles fósiles" y nosotros los trasladábamos un tanto acríticamente a las charlas. Con el tiempo, muchos cubanos me han hecho notar que el Período Especial cubano no fue ni mucho menos tan ideal como nosotros lo mostrábamos, y, si bien en Corea del Norte las cosas fueron mucho peor, en Cuba el Estado tuvo un papel menos decisivo del que le atribuíamos y la situación fue de todo menos idílica.

Recientemente, Erasmo Calzadilla, del Havana Times, me contactó para preguntarme sobre ciertas cuestiones relacionadas con la energía, y en medio de los sucesivos e-mails acabamos hablando del Período Especial. Su visión sobre el tema, como esperaba, era bastante crítica con el mensaje que nosotros trasladábamos en aquel entonces. Erasmo es el primer cubano que ha aceptado escribir un ensayo sobre su visión de aquel período para ser publicado en este blog y que además lo firma con su propio nombre (que por cierto tanta resonancia histórica tiene para nosotros los europeos).

Les dejo con Erasmo.
Salu2,
AMT



El trabajo donde comparas a Cuba con Corea se llama: THE OIL CRASH: EL FUTURO INMINENTE DE UNA ESPAÑA SIN ENERGÍA. Data del 18 de febrero del 2010 (Nota de AMT: se refiere a una de las primeras conferencias que di sobre el Oil Crash).


Dices sobre Cuba:

El gobierno tomó dos medidas básicas para evitar el colapso:

  • Programas de alimentación de los sectores sociales más débiles 
  • Cartillas de racionamiento para toda la población.

Un plan agresivo de reforma agropecuaria, un retorno progresivo e incentivado al campo y la investigación en agricultura ha permitido mantener un nivel alimentario razonable.


No creo que fueran estas las medidas que evitaron el colapso.

La cartilla de racionamiento y el buchito de comida que repartían a los más desamparados brindaron alguna ayuda pero no podías contar con eso para no morir de hambre.

En la ciudad, la solución fue “la lucha y el invento”. La gente pescaba hasta en charcos de aguas negras, cazaba hasta los gatos (aunque dejaron tranquilos a los perros), recolectaba hasta en los nichos de basura y/o robaba, sobre todo al Estado. Aquellos con más iniciativa y ganas de trabajar se apropiaron de los terrenos yermos en torno a los barrios con el objetivo de sembrar o criar animales (casi siempre a título personal).

El mismísimo centro de la ciudad se llenó de corrales hediondos que sus dueños construían justo al lado de los edificios o incluso dentro de los apartamentos para protegerlos de los “ninjas”. Las fosas se tupieron y desbordaron con los residuos de las cochiqueras; de milagro no se desató una epidemia mortal.

Se dice que Cuba sobrevivió gracias a la cooperación comunitaria; me parece que idealizan. La gente se ayudaba pero mucho menos que antes de la crisis y nunca con explícito sentido comunitario.

Que yo sepa no emergió ninguna organización suprafamiliar (salvo la comunidad de fieles que proliferó en las iglesias); más bien se desintegró la que había, tal y como cuenta y predice Dimitriv Orlov. Los líderes de la Revolución y los medios de comunicación habían combatido ardua y concienzudamete contra el individualismo pero este rebrotó a la menor oportunidad y se instaló en el trono de la subjetividad del cubano.

Ese Renacimiento nuestro fue positivo en muchos aspectos pero fatal en otros. El pico de la crisis, el momento en que peor estábamos, coincidió con el pico de la ostentación, con el del egoismo y el de la violencia despiadada. Mucha gente andaba armada para evitar que la asaltaran y hasta degollaran por quitarle cualquier bobería.

Fue ese el momento en que levantaron cabeza los Macetas, tipos inescrupulosos que hicieron fortuna aprovechando el hambre ajena, la desesperación y el descontrol. Una comunidad organizada y consciente como la que imaginan los idealistas hubiera enfrentado y puesto en su lugar a esos personajes pero más bien ocurrió lo contrario. Los Macetas se fueron convirtiendo en el ejemplo a seguir, en líderes de la comunidad y vecinos de respeto, llegando a ocupar cargos públicos. Cuando el gobierno recuperó las riendas tumbó a algunos del caballo; otros consiguieron lavar su fortuna y hoy prosperan protegidos por la ley.


Y en cuanto al retorno progresivo e incentivado al campo, no tengo noticia de que algo así haya ocurrido. En la ciudad capital había miseria, sed y hambre pero no tanta como para empujar a los habaneros fuera de la urbe; el fenómeno migratorio masivo de que tengo noticia fue más bien en sentido contrario.

De la noche a la mañana La Habana se llenó de buscavidas, gente que vivía muy mal en las provincias del interior o que intentaba aprovechar el caos para instalarse en la capital. Los recien llegados levantaban un llega-y-pon en una cuarta de tierra, con una viga robada a una torre de alta tensión, una plancha de zinc extraida de una industria desmantelada, un pedazo de cartón sacado de la basura y como eso todo lo demás.

Aún en plena crisis la Habana daba vida a aquellos que venían dispuestos a todo: trabajar en la construcción, en la agricultura, en la policía, como jineteras, como pingueros, asaltantes de camino, mensajeros etc. El gobierno los deportaba masivamente hacia su provincia de origen pero ellos regresaban en el mismo tren. Hay un documental, “Buscándote Habana”, que refleja el tema.

En resumen, los capitalinos no se fueron al campo, más bien la ciudad se ruralizó, llenándose de sembrados, cochiqueras, potreros y gente de campo.


Sobre la investigación científica en el ámbito de la agricultura

Mientras fluyó la ayuda del campo “socialista” aquí se practicó una agricultura intensiva a golpe de combustibles fósiles. Los disímiles institutos de investigación tenían los ojos puestos en los avances más deslumbrantes de la ciencia y sobre todo en la biotecnología. Justo antes de La Caída los burócratas y tecnócratas tenían un entusiasmo tremendo con los cultivos hidropónicos, que necesitan un andamiage sofisticado y caro. Por supuesto que todo eso se fue a bolina en el primer soplo de la crisis pero en cuanto comenzó a gotear el maná proveniente de Venezuala se pusieron las pilas y andan girados para los transgénicos y otras lindezas semejantes. “Los bueyes lucen mejor en el plato”, es una expesión de Jorge Triana, un economista que disfruta del reconocimiento de las altas esferas y se la pasa dando conferencias a la élite política y científica.


Sin embargo, las fuerzas armadas revolucionarias (FAR) sí tenían pensada una estrategia de cómo organizar la sociedad y el trabajo en tiempos de guerra; Opción Cero le llamaban. Implementada con tino dicha estrategia ayudó a recuperar una agricultura, una farmacia y hasta una medicina natural alternativa que ayudaron a parar el golpe.

Además, con los reclutas que iban entrando a las fuerzas armadas (aquí es obligado para los hombres) la FAR organizó el Ejército Juvenil del Trabajo (EJT). Los reclutas trabajaban en granjas agrícolas por un salario miserable (siempre es mejor que marchar bajo el sol) y luego el ejército vendía barato o distribuía gratis (en escuelas, hospitales, unidades militares y centros de trabajo) lo cosechado.

Pero desde mi punto de vista fueron los guajiros y guajiras los que más hambre ayudaron a matar; con técnicas rudimentarias y a golpe de sabiduría tradicional, nucleados alrededor de la familia y sin recurrir al trabajo esclavo. La gente de la ciudad se daba viajes al campo a intercambiar cualquier cosa por viandas, vegetales o frutas.

El Estado-Gobierno estaba en la ruina y no tenía recursos para organizar ni controlar salvo lo más indispensable. Al Aparato no le quedó más remedio que permitir a regañadientes el laisser faire, que la gente se independizara. Muchos campesinos y emprendedores de todo tipo se partían el lomo con la ilusión de tener algo propio, recuperar la dignidad, ser libre. Tanto malestar había generado el colectivismo forzado que el ansia de independencia devino en uno de los motores subjetivos más poderoso cuando apenas quedaban esperanzas ni fuerzas para luchar.

Por otra parte el turismo, la inversión extranjera y las remesas familiares aportaron la moneda dura que, junto a otros factores, impidió cayéramos tan hondo como Corea del Norte.

Muchas personas de bien toman a Cuba como el ejemplo de que es posible sobrevivir a un desabastecimiento repentino de combustible y otros productos indispensables gracias al trabajo en comunidad y la guía de un gobierno socialista con respaldo popular. La idea me parece bonita pero dista bastante de la realidad.

domingo, 6 de abril de 2014

Propiedad y uso de la propiedad

Queridos lectores,

Partiendo del concepto de acceso universal tan común de las modernas tecnologías de la comunicación Gabriel Anz hace una reflexión sobre cómo tendría que ser una nueva visión del clásico régimen de aparcería para incorporar en él las ideas de mínimo vital y de sostenibilidad.

Les dejo con Gabriel

Salu2,
AMT 

La Era del Acceso





La Era del Acceso… una frase que captó mi atención y motivó mi interés por bucear en la WEB para ver de que se trata. Asociadas a ésta aparecieron otras frases y como concepto me quedó que estaríamos a las puertas de una nueva Era, en la que se cuestiona el significado y alcance de la palabra “propiedad” y por otro, se habla de que hay una migración desde la “masividad a la individualidad”. Las otras frases asociadas (y de seguro habrá otras) son:

- All That We Share
- Capitalismo Distributivo
- Socialismo Colaborativo
- Economía Científica
- Capitalismo empático.

Parece ser que en la economía capitalista actual, comprar cosas en los mercados y ser propietario de bienes es algo obsoleto, prevaleciendo el acceso a múltiples servicios, donde la conectividad y tecnología asociada que permite Internet es el protagonista de la historia. Se venden propiedades y achican inventarios, se alquilan herramientas y tercerizan prestaciones. Poseer activos hoy se considera una desventaja que quita flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios. Así mismo, escuchar música, ver cine, comunicarse por medio de redes sociales, etc. han pasado a formar parte de una nueva cultura, que es la del Acceso, en donde el concepto de la propiedad intelectual, de lo que es mío o no, de la posibilidad de acceder casi sin límites y hasta incluso sin costos, está derribando preceptos y estructuras sociales muy arraigadas en la historia de la humanidad moderna. Las fronteras físicas y políticas se han desdibujado con la globalización de procesos y nuestra interacción con congéneres de otras nacionalidades, razas y culturas, ha derribado barreras ideológicas al mismo tiempo que se ha logrado una conciencia mas elevada respecto de nuestros semejantes y “compañeros de viaje en éste barco” que es el Planeta Tierra.

También el concepto de “propiedad” está siendo cuestionado al hablar sobre bienes esenciales como el agua, la tierra, el aire, los recursos naturales, la biodiversidad, etc.

Al mismo tiempo, las tecnologías y la capacidad de comunicarnos en tiempo real con alguien en cualquier lugar del globo, han promovido un cambio de conciencia en cuanto a la individualidad y a la capacidad individual de promover cambios y de auto-gestionar muchos aspectos de nuestras vidas. Un ejemplo extremo podría ser la cercana posibilidad de “imprimir en 3D un corazón artificial en el living de casa” o simplemente ensamblar un mueble prefabricado o una computadora, editar textos e imágenes, producir energías alternativas en casa y sumar los excedentes de éstas a redes interconectadas para beneficio de otros y mil cosas más.

Así que entiendo que la combinación de estas posibilidades, configura y da sentido a las frases enumeradas mas arriba.

Pero… ¿No les parece que este futuro que se preconiza es demasiado dependiente del sistema BAU en el que estamos inmersos y de que por ello es altamente dependiente de energías? Y por este motivo encuentro sumamente frágil la idea. Considero que hay gente seria detrás de todos estos estudios y análisis, por lo que me llama la atención la manera en que se promueven. Ello me hace pensar en propagandas pergeñadas para anunciar los cambios que ya sabemos se vienen, pero siempre decorados de tecno-optimismo y futuros brillantes y promisorios, que es lo único que estamos dispuestos a escuchar, porque las alternativas son desoladoras desde el punto de vista de los valores y referencias actuales.

En fin… sea como sea, lo dicho hasta ahora es la introducción de lo que realmente me interesa transmitir y que extracté del concepto Era del Acceso, siempre de acuerdo con mi visión escéptica de tanto artificio y desconexión con lo natural.

Habría que hacer Historia para determinar más o menos en que momento el Hombre se separó del resto de la dinámica de los seres vivos y comenzó a pensar en la acumulación de Capital y en establecer la Propiedad sobre los bienes y recursos, pero creo que estaremos de acuerdo en general, de que coincide con el advenimiento de la Agricultura y el consecuente fin del nomadismo para establecerse en lugares de tierras fértiles y con posibilidades de riego, con el desarrollo de herramientas, con la domesticación de animales para facilitar el trabajo y la subsistencia, con el auge del comercio, etc. Surgió entonces la necesidad de establecer normas de convivencia y de hacer más predecible los embates de la naturaleza y sus ciclos, es decir de domeñar a favor nuestro fuerzas muy superiores. El descubrimiento del potencial y versatilidad de los hidrocarburos fueron el complemento que terminó por torcer el rumbo de la Humanidad hasta lo que hoy conocemos, en un lapso de tiempo lo suficientemente corto en términos históricos y geológicos, pero lo suficientemente largo como para incluir a varias generaciones que han perdido la noción del impacto de tales cambios, aceptándose estos como naturales y de pleno derecho.

Pero antes de que surja la agricultura… si estamos de acuerdo en considerar a éste momento histórico como el gran punto de inflexión, ¿no teníamos acaso Acceso -por derecho natural- a casi todo lo que la Madre Naturaleza nos proveía? Obviamente no de forma globalizada ni instantánea, pero tengamos en cuenta que antes hablábamos de recursos naturales y hoy hablamos de servicios, modas y un mundo virtual, lo cual es tremendamente diferente si pensamos que antes se involucraban bienes básicos para la supervivencia y hoy en términos generales hablamos de bienes más relacionados con la satisfacción del hedonismo que nos caracteriza.

No he visto en los escritos que hablan sobre la Nueva Era del Acceso como se resolverían de forma contundente los problemas que cada vez más gente sufre para acceder a agua limpia, a un pedazo de tierra para cultivar o tan solo siquiera para asentar sus reales.

¿De qué manera aplicaríamos un Capitalismo Distributivo y Empático, un Socialismo Colaborativo o una Economía Científica, al paradigma de vida actual, pensando en que mas tarde o mas temprano nos vamos a tener que hacer enemas de tecnología, porque no va a haber con qué hacerla funcionar y porque simplemente no es alimento?

Es la Gran Pregunta que me hago… y que les hago.

¿Está la respuesta en una vuelta a formas de vida tribales? A veces pienso que desde el punto de vista del Equilibrio del Ecosistema, de la posibilidad de Acceso a los recursos, de la obligación a ser más Colaborativos por necesidad y supervivencia, ha sido y sería lo más efectivo. ¿Pero hay espacio para pensar en otras alternativas que satisfagan en parte las necesidades del Hombre desarrollado, sin tener que volver al pasado y sin tener que plantear la posibilidad de nuestra extinción por inadaptados?

Para muchos de nosotros está más que claro que el Planeta está desbordado en su capacidad de carga y que éste ritmo de vida es absolutamente suicida. Tenemos claro también que la Naturaleza con sus mecanismos de regulación encontrará la forma de “ponernos en caja” y que en todo caso no es el Planeta el que está en peligro, sino nuestro Hábitat y la supervivencia de nuestra especie y de todas las que arrastramos con nosotros durante ésta época de excesos. Para mi la única solución es aceptar esta realidad con sentido Trascendente, porque ninguno de nosotros es eterno, pensando en las generaciones futuras, dejando planteado para ellas un esquema de dinámica social, económica y política, en el que sin tener que volver al pasado cavernícola, nos permita lograr el necesario y obligado equilibrio con la Naturaleza para la sustentabilidad del Ecosistema, mientras que podamos disfrutar de ciertos privilegios que nos otorgaría esta condición de seres vivos más desarrollados y complejos desde el punto de vista intelectual y espiritual.

¿Pero cuál sería ese punto de equilibrio?

Ya he comentado en otras oportunidades (en mis dos post “Concepto de Granja I y II”) que el equilibrio lo ubicaría entre el punto en el que desarrollemos la conciencia y empatía con la Naturaleza pues es la que cuenta con millones de años de evolución y demostrada capacidad para regenerar sustentablemente los recursos necesarios para la vida, y entre la posibilidad de modificar ciertos aspectos del Ecosistema a favor nuestro, pero sin llegar a los extremos de herirlo de muerte. Tal equilibrio lo encuentro en el desarrollo del Concepto de Granja, porque ello implicaría revertir el proceso de vaciamiento de los campos por el éxodo ocurrido hacia las urbes, para que más gente encuentre nuevamente la senda del auto sustento y la auto gestión de sus vidas (sin tener que estar todos colgados de un Sistema que se está empezando a caer en pedazos), para que produzca alimentos de forma artesanal y biodiversa y así poder prevenir y/o paliar las crisis y hambrunas que se están gestando velozmente. Está claro que debe cambiar radicalmente la forma de trabajar las Granjas, aprovechándose los conocimientos científicos que demuestran las ventajas de la preservación de los suelos, el agua, la vegetación y la biodiversidad en general, para lo cual han surgido varios métodos como son la Permacultura y otras técnicas Biodinámicas, que se basan en formas orgánicas de producción de alimentos, aunque se promuevan otras formas de equilibrios naturales, lo cual no tiene porqué ser necesariamente malo.

Lo que encuentro difícil, es como resolver el Acceso –parafraseando el título que dio origen a este Post- a una cantidad suficiente y sustentable de gente a esos recursos, para que los gestione en beneficio propio y de otros sectores de la sociedad (que no necesariamente se tienen que reconvertir en granjeros), sin que se generen conflictos de magnitudes incontrolables. Deduzco entonces que los cambios radicales no sirven por ser traumáticos en exceso y que debería lograrse una transición bajo el esquema actual de “propiedades” y preservación de “capitales y mercado”, pero otorgando formas de Acceso a terceros que le confieran Derechos de uso y usufructo mientras vivan y/o demuestren idoneidad y vocación para llevarlos adelante.

Pongamos un ejemplo… Yo soy dueño de una finca, una estancia, un terruño o como quieran llamarle y resulta que por los problemas económicos propios de una Era de decrecimiento e insuficiencia energética y de recursos tecnológicos y mecánicos acotados, ya no puedo producirlos ni trabajarlos ni cuidarlos apropiadamente. Entonces, otorgo Derechos y Acceso a gente en cantidades suficientes y sustentables para que trabaje sectores de tales tierras, a cambio de un contrato de alquiler o mediante comodato o a cambio de un porcentaje de lo producido, etc. Tales derechos podrán ser transferibles y/o heredables bajo condiciones preestablecidas, para lo cual habrá que readecuar quizás Códigos Civiles y de Comercio a las nuevas circunstancias.

Desconozco demasiado sobre temas legales y corro el riesgo de decir barbaridades grandes como casas, pero solo me interesa que quede el concepto de la idea y de cómo intento readecuar el concepto de la Era del Acceso a un escenario más realista que el que plantean otros autores, según mi entender. Como verán, mucho de lo que digo –si no todo- es de práctica frecuente en la actualidad y se ha practicado también en el pasado… la diferencia quizás pase más por la intensidad y por la necesidad de adaptación a nuevos escenarios, que como dije serán mucho más conflictivos y difíciles de llevar adelante por grupos reducidos de gente. Creo que también serían alternativas dentro del esquema de “mercado” actual, que no implicarían volver a la esclavitud o a relaciones de trabajo del tipo “empleado-empleador”, que también han demostrado tener una cantidad de inconvenientes, por los abusos de ambas partes (costos, sindicalizaciones extremas, rebeliones, etc.).

Creo también que las Cooperativas son efectivas y tendrían cabida dentro del planteo que imagino. Hay mucha tela para cortar aquí. Los grupos de transición tipo Eco Aldeas o Transition Towns creo que decantarán en amalgamas de sistemas ya institucionalizados y legislados con nuevos paradigmas, para lo que irán encontrando nuevos caminos “al andar”, debiéndose adecuar los códigos de convivencia.

En lo personal y dentro de mi propiedad, le doy vueltas a la idea de generar pequeñas parcelas de tierra con disponibilidad de agua, para que acuerdo/contrato mediante, puedan producir sus alimentos hortícolas terceros adquirentes del derecho de acceso y uso de dichas parcelas. Imagino la posibilidad de vender el servicio de cuidado y mantenimiento de las mismas, para que las personas con Derecho y Acceso a dicha tierra, no vean fracasados sus cultivos por falta de disponibilidad de tiempo y recursos para llevarlos adelante. A diferencia de una huerta comunitaria, donde es compleja la equitativa distribución del trabajo y de los beneficios (comunismo), en este caso cada uno sería “propietario” o tendría Acceso y Derecho al fruto de su trabajo y esfuerzo, en calidad y cantidad acorde. Para mi podría ser una fuente extra de ingresos, con terceros ayudándome a producir superficies de tierra que solo no podría llevar adelante.

Una persona que me está haciendo un par de trabajos, me contaba que se había estado dedicando a organizar y cuidar “huertas a domicilio”, como si fuera un servicio de jardinería o cualquier otro servicio. Huertas y Granjas “llave en mano”… ¿Cómo suena eso?

En campos grandes, como los que es normal ver aquí en la Patagonia, era de uso habitual otorgar a “medieros” áreas del predio para que los produzcan (normalmente con la cría de animales) a medias con el dueño de la tierra.

Creo que serán pasos obligados de la “vuelta a al campo” y que darán trabajo y nuevas oportunidades a los “descolgados y descolocados del Sistema”.

La transición no será fácil ni romántica, porque somos más de los que el Planeta puede sostener. Como tantos otros soy víctima del cuatrerismo y de los robos que lamentablemente van en aumento, pero estoy convencido que no es con barbarie que hay que combatir la barbarie que se hará más habitual.

El Acceso a tanta información, conocimientos y sabidurías debería iluminarnos para encontrar caminos alternativos efectivos y en beneficio del Conjunto.

Saludos a todos,


Gabriel Anz
Técnico Agrónomo


jueves, 3 de abril de 2014

Imparcialidad y dignidad




Queridos lectores,

Desde hace ya algún tiempo me encuentro con una crítica recurrente a este blog. A algunas personas les parece bien que haga un análisis técnico (la palabra que suelen usar es "científico") de aspectos concretos de la crisis energética, particularmente los asociados a la producción de materias primas, la rentabilidad energética y económica que tienen, etc. Sin embargo, a estas personas les suele molestar cuando trato otros temas de índole más social, a pesar de que uso las mismas técnicas analíticas cuando hablo de exclusión social que cuando hablo del suministro de hidrocarburos. Entienden que un blog técnico ("científico") no debería tocar temas que, en su concepción, son más de opinión antes que de hecho. Incluso a veces se dice que son "demasiado políticos" (particularmente cierto si hablo de Cataluña).

Por el contrario yo creo que soy bastante coherente con mi línea editorial (que sólo rompo cuando publico artículos de otros, artículos por cierto con los que no siempre estoy de acuerdo pero que difundo aquí en aras de una pluralidad que no suelo encontrar en otros lugares). Los temas que abordo los trato (o intento tratar en la medida de mis posibilidades) desde una perspectiva lo más técnica y objetiva posible, y además los temas tratados son pertinentes, incluso fundamentales, para la discusión de este blog. Sin embargo, entiendo que se me hagan estas críticas partiendo de donde partimos, puesto que hoy en día los medios de comunicación en general y la prensa escrita en particular no tienen en absoluto una manera semejante de discutir estas cuestiones.

Hoy en día en los medios de comunicación se ha impuesto una suerte de falsa equidistancia: delante de cada tema de debate en la sociedad, ya sea la ley del aborto o la producción de hidrocarburos, se recaban las opiniones de los diversos sectores y se presentan tal cual, dejando que sea el lector quien elabore sus propias conclusiones. Se dice que tal manera de presentar las discusiones es imparcial, puesto que no se toma partido por ninguno de los sectores implicados. Tal estrategia, que podría tener cierto sentido (aunque se le apliquen algunas salvedades que detallo más abajo) para la discusión de cuestiones de opinión, es completamente absurda y nociva cuando se discuten cuestiones de hecho. Y es que los hechos no admiten discusión: pueden ser más difíciles o más fáciles de conocer -y es legítimo centrar el debate ahí en algunos casos-, pero una vez conocidos no son opinables. Peor aún, en aras de una supuesta representatividad equilibrada de todas opiniones en realidad se da un peso desmedido a las opiniones más repetidas, las cuales (dinero mediante) son las más representadas. Hace años que las grandes compañías comprendieron que esta aproximación al periodismo les favorecía, puesto que creando fundaciones, centros de estudios, etc, además de sus propios gabinetes de comunicación y medios políticos afines, podían hacer escuchar la opinión que favorecía sus intereses por encima de cualquier otra, y por eso atacan con fiereza cuando en un medio de comunicación no hay lo que denominan una "representación proporcionada de todas las opiniones" - es decir, sus propias consignas no son repetidas varias veces desde sus diversas antenas.

Este tipo de periodismo que se limita a recoger y transcribir opiniones, y que tanto abunda hoy en día, es indiscutiblemente una muestra de dejación del periodista de su labor primera: informar. Informar no es hacer una relación de opiniones como si uno estuviera haciendo un inventario; informar es buscar la verdad y presentarla correctamente a los lectores. Es lo que hace tiempo llamaban "periodismo de investigación"; lo otro no pasa de mera crónica o gaceta, cuando no directamente de publirreportaje. Y es posible que la decadencia de los medios de comunicación tradicionales se deba en parte a esta falta de compromiso con la verdad, a veces por la influencia directa de los grandes intereses económicos, pero otras veces por esa falta de búsqueda de la verdad que explicamos, y que es lo que hace que cada vez más personas busquen en la red medios alternativos donde encontrar una verdadera elaboración a partir de los hechos, un verdadero intento de llegar a la verdad.

La primera cosa a comprender es que no se puede hacer de igual manera una crónica de sociedad que la discusión de hechos medibles y observables. No hay posible equidistancia entre hecho y opinión. Y menos aún si hablamos de fenómenos naturales: la Naturaleza no negocia, y le es igual nuestra opinión. Y sin embargo te encuentras a menudo que esta visión de relatividad absoluta de los hechos, este mundo del todo es opinable, impregna todo discurso, hasta el punto de que hay una total y absoluta falta de práctica en la discusión de hechos. Muchas veces me he encontrado que después de hacer una exposición de hechos alguien me dice: "Muchas gracias por su opinión". La presentación de hechos está tan desvirtuada que la gente no distingue hecho de opinión, porque está acostumbrada a que hablando de un tema concreto los "hechos" dependan completamente de quién los transmite. En el fondo es un problema de decadencia moral de nuestra sociedad: en los debates públicos se debería exigir que las partes actuasen con honestidad, presentando los hechos de manera no sesgada y objetiva, en vez de dar una visión particular que favorezca una cierta visión. Sin embargo, la opinión pública encuentra perfectamente aceptable que la presentación de los hechos sean manipulada para favorecer intereses particulares, y eso hace que a estas alturas hecho sea indistinguible de opinión.

Esa manipulación de los hechos se manifiesta de muchas maneras. Cuando un tema afecta a grandes intereses económicos es frecuente encontrarse con campañas de confusión deliberadas, en las que se hace selección interesada de hechos -cherry picking- para hacer ver las cosas con un prisma completamente desvirtuado. A modo de ejemplo, es normal encontrarse entre los voceros del fracking ciertos argumentos, como por ejemplo que la producción de petróleo de fracking en los EE.UU se ha multiplicado por 18 en los últimos 10 años (sin decir que hace 10 años era prácticamente insignificante) y escribir eso hábilmente en una frase en la que se dice que los EE.UU. son ya independientes energéticamente (cosa radicalmente falsa hoy y que tampoco será cierta en un futuro) y sin decirlo explícitamente dando a entender que una cosa ha llevado a la otra. Cuando uno lee frecuentemente lo que dice esta gente detecta el fraude de mezclar medias verdades con mentiras porque las frases son siempre idénticas (y es que el engaño sólo funciona con unas frases especialmente construídas para ello, que por tanto se tienen que repetir prácticamente literalmente), pero al lector desavisado le puede pasar por cierto, y ese es justamente el objetivo de tales desinformaciones. Como además estas opiniones construidas con la presentación sesgada de hechos escogidos está sobrerrepresentada en los medios de comunicación, se consigue emborronar el debate y que la verdad nunca sea conocida.

La verdad, lo que creemos que es la verdad objetiva de las cosas no es, por supuesto, nunca completamente objetiva: siempre los propios sesgos cognitivos de la persona que la busca y la transmite, sus propias preferencias, influyen en lo que ésta considera "la verdad". Pero esta subjetividad inevitable en la presentación de los hechos no nos puede hacer caer en un escepticismo recalcitrante: yo siempre digo que una cierta dosis de escepticismo es conveniente, pero un exceso del mismo es puro cinismo. Lo que hay que hacer es simplemente centrarse en los hechos. La presentación de los mismos puede estar voluntaria o involuntariamente sesgada pero al menos son hechos; lo que tiene que hacer el lector crítico es buscar otros hechos que corroboren o complementen en su caso la parte de la verdad que se le había presentado. Por eso es importante que el lector sea parte activa y crítica de lo que lee; otra de las grandes deficiencias de nuestro tiempo es que los lectores y espectadores son pasivos y apáticos, y básicamente se tragan más o menos acríticamente lo que les echan, sin buscar razonar, sin comparar con informaciones previas, sin buscar inconsistencias; en suma, sin ser críticos y responsables, como corresponde ser a un buen ciudadano.

En el colmo del despropósito, a los pocos periodistas que comprenden que hay que ir más allá e informar de verdad, a los que realmente buscan la verdad y la presentan basada en hechos, no en las declaraciones de unos y otros, se les suele acabar llamando "activistas", como si su objetividad se viera empañada justamente por su búsqueda de los hechos y de la verdad. Este tipo de periodista suele tener problemas en los medios para los que trabajan, tanto da cuál sea su orientación política formal, puesto que al final todos están en manos del gran capital.
 

Y justamente una de las cosas que suceden cuando uno se centra en los hechos, cuando uno se centra en la verdad, es que se le acusa de meterse en discusiones políticas aunque uno esté hablando de ciencia, ya sea de recursos naturales o del clima; y siempre hay quien te reprocha que eso es inadecuado e impropio de alguien que se llama científico, puesto que los científicos deben permanecer puros, imparciales. Esta crítica en particular es especialmente absurda. Resulta que los estudios científicos del medio ambiente o los recursos naturales, como en realidad los de cualquier otra materia, son esencial e irrenunciablemente políticos. Pues por definición la política es la discusión de los asuntos que interesan a los ciudadanos. Como he dicho muchas veces, este blog, todo lo que en él se discute, es político, porque se trata de cosas que les interesan a los ciudadanos. Lo que no es, o no debe ser, es partidista: no se puede, desde una perspectiva meramente técnica, tomar partido por una u otra opción, entre otras cosas porque las dinámicas de partido suelen llevar a que tarde o temprano se sacrifiquen ciertas ideas en aras del pragmatismo.

¿Debe por tanto la ciencia intentar dar respuesta a cuestiones políticas? La respuesta es sí, y en realidad siempre ha sido así. La ciencia intenta dar respuesta a problemas que preocupan al hombre, y que a menudo afectan a la organización social, es decir, a los aspectos políticos. El científico no es quien para tomar las decisiones de cómo gestionar ese conocimiento, pero sí quien debe decir qué es lo que hay y qué es lo que puede funcionar y lo que no en base a su conocimiento. Conocimiento incompleto y siempre provisional, por supuesto, pero que es lo único que tenemos en cada momento, y que es mejor guía que otros intereses mucho más espurios en base a los cuales se toma tan a menudo decisiones con consecuencias lamentables.

La opinión pública está tan poco educada en el debate de los hechos, en el debate científico, que cada vez que se aborda desde una perspectiva científica un determinado tema causa extrañeza lo que se considera una rotundidad excesiva. Pasa que el debate de opiniones es siempre subjetivista y por tanto las normas de cortesía implican que los interlocutores tienen que estar dispuestos a conceder cierto beneficio de la duda al contrario; quien no lo hace así se le considera un grosero y un bruto. Sin embargo, en el debate de los hechos no hay ni medias tintas ni consideraciones; el debate científico es en ese sentido implacable pues sólo le interesa la verdad. No hace mucho me encontré, discutiendo por internet con una persona, que tras ir yo presentando hecho tras hecho, artículo tras artículo, a pesar de que siempre fui educado en mi tono el otro me repuso de forma un poco áspera: "Tienes todas las respuestas". Y es que en un debate de opiniones no es admisible ser contundente; sin embargo, hablábamos de hechos. Como le dije, la cuestión era simple: lee mis hechos y refútamelos con datos, si crees que no son correctos. Es así como se discute en ciencia. La ciencia, digámoslo aún otra vez, no es opinable. No podemos someter a votación el resultado de hacer dos más dos; siempre tendrá que ser cuatro, siempre será cuatro, independientemente de nuestras preferencias u opinión al respecto.

La enorme confusión sobre lo que es hecho y lo que es opinión, el colosal y  cínico relativismo moral de nuestra época, es lo que lleva a algunas aberraciones lógicas, como por ejemplo las que discutimos en este blog al hablar de precaución y garantía. A modo de anécdota, recuerdo haber leído hace tiempo un artículo sobre el infausto e-CAT (que el tiempo se ha encargado de mostrar que era una estafa). Quien lo escribía asumía que lo que decían los "inventores" era cierto por un "Principio de inocencia científica". Por supuesto que en ciencia no existe tal principio: los hechos se discuten por sí mismos, implacablemente; las críticas son siempre afiladas, precisas, quirúrgicas: se busca la verdad, sin concesiones; no hay presunción de inocencia: hay hechos que probar, mostrar o refutar. A veces me encuentro también, en la discusión de la magufada de turno, que hay quien me dice que "la crítica siempre tiene que ser constructiva", y de nuevo la afirmación es errónea. La crítica a las personas siempre tiene que ser constructiva, puesto que a una persona no la podemos desechar y empezar con otra: hay que intentar mejorarla partiendo de lo que se tiene, y por tanto la crítica tiene que dirigirse a construir, no a destruir. Sin embargo, la crítica a las hipótesis, a las ideas, ha de ser descarnada, implacable, lógica, feroz; y si las hipótesis no son refrendadas por los datos, si la teoría resulta falsada, se la desecha por completo y se busca una nueva. Es así como se avanza en el conocimiento.

La razón de tal confusión, de tal falta de comprensión de los aspectos básicos de la ciencia y su elaboración, vienen en una parte del exceso de peso de unas ramas concretas de las Humanidades (concretamente el Derecho y las Ciencias Económicas tradicionales) en la dirección de la sociedad, pero en una parte mayor del gran interés de los rectores de nuestro sistema económico en alimentar una confusión que sirve mejor a sus propios intereses. El primer paso para poder construir una sociedad más equilibrada y menos cínica es recuperar el respeto por el debate científico y aplicar una imparcialidad implacable en la discusión de los hechos. Es necesario para comprender cabalmente dónde estamos y hacia dónde podemos dirigirnos, y es imprescindible para recuperar nuestra dignidad como seres humanos.

Salu2,
AMT

lunes, 31 de marzo de 2014

La clave ucraniana



Queridos lectores,

Víctor Wilches ha escrito la siguiente pieza sobre la actual situación de Ucrania. Es un texto bastante duro y en contradicción con el discurso oficial que se suele oír en Occidente, bien argumentado y contundente. Espero que sirva para su discusión.

Les dejo con Víctor.

Salu2,
AMT

Ucrania: laboratorio neonazi, gas y petróleo



"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista.
Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro.
Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío.
Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí."
Martin Niemoeller
Pastor protestante, 1892-1984.

“Todo tiene sus límites, y en el caso de Ucrania nuestros socios occidentales se han pasado de la raya, se han comportado de manera grosera, irresponsable y poco profesional”… “San Petersburgo fue la cabeza de Rusia, Moscú su corazón, pero Kiev la madre”.
Vladimir Putin
Discurso sobre Crimea, 2014
       



Por: Víctor Wilches



Los tambores que anuncian el inicio de una gran guerra mundial continúan repicando en Ucrania. La injerencia a fondo por parte de EE.UU./UE/OTAN en la desestabilización de Ucrania entraña unas connotaciones geopolíticas que van más allá del golpe de estado inducido para instalar un régimen/laboratorio neonazi a las puertas de Europa. Los acontecimientos conducen a conjeturar que con esta agresión se busca alterarle el rumbo al orden internacional multipolar gestado en la última década e impedir su consolidación, y en su lugar imponer un orden internacional hegemónico, opresor, militar/mercenarizado y violento capitaneado por la plutocracia de EE.UU.

La agresión político-militar desplegada por EE.UU./UE/OTAN para forzar un nuevo orden internacional que responda a los intereses de EE.UU. está develando que inevitablemente todos los caminos conducen finalmente a una guerra frontal con China. Para llevar a cabo este arriesgado sueño imperial, Washington y Bruselas tienen que controlar/derrotar tres lugares emblemáticos: La Plaza Maidan, la Plaza Roja, y la Plaza Tiananmen. Tarea no fácil, pero el desespero puede llevar a cualquier demencial aventura, así ésta sea una pugna intercapitalista.

Esta peligrosa jugada por parte de EE.UU./UE/OTAN es producto de la pérdida de influencia y de poder global de EE.UU., cuyo declive acelerado viene acompañado de una profunda crisis económica y energética sin retorno. El modelo capitalista de producción depredó, destruyó y agotó los recursos naturales y energéticos, y contaminó todos los ecosistemas del planeta en su afán de acumulación. El crecimiento económico es cosa del pasado. Sin energía es imposible crecer. Para crecer económicamente se requiere aumentar el consumo de energía, y a la inversa, sin aumento del consumo de energía es imposible crecer económicamente. Por lo tanto, si un sistema basado en el crecimiento económico infinito no puede crecer está abocado a un colapso societal. El modelo capitalista ha llegado a su punto límite y ha comenzado su implosión arrastrado por una crisis multidimensional inherente al propio modelo. “La decadencia y caída del imperio global de Estados Unidos es el hecho más importante de la geopolítica en el mundo de hoy” (1), el colapso está en camino y su impacto es de grandes proporciones telúricas a nivel global. Ucrania acusa ser un revelador síntoma para evitar que el sistema colapse. Esta encrucijada hace que los apetitos imperiales de Estados Unidos en su huida hacia adelante por el control de territorios y de los recursos que quedan conduzcan a una guerra mundial nuclear.

El sistema capitalista estocado de muerte en el alma hegemónica imperial ha entrado de lleno en un giro geopolítico de eje geográfico/Asia/ acelerado. Los acontecimientos internacionales están testificando que la transición de paradigma post imperial-USAmericano se precipita a empellones, dejando a su paso profundas y graves crisis económicas, sociales, ecológicas, políticas, culturales, éticas y humanitarias. Ninguna transición y disolución imperial hegemónica puede ocurrir sin crisis, violencia, ni guerras, así ese escenario sea el menos deseado por la mayoría de la humanidad. Lo ideal sería que ésta fuera pacífica, pero un poder hegemónico erigido a base de violencia y de destrucción no va dar el paso al lado de manera pacífica para que otros llenen este vacío.

La actual ofensiva geopolítico puesta en marcha en Ucrania por EE.UU./UE/OTAN para remodelar el orden internacional -aparte de sus peligros, costos y desenlace final- ha dejado al descubierto dos líneas relevantes interrelacionadas que deben ser analizadas con atención: instauración de un régimen/laboratorio neonazi en Kiev; y una gran crisis energética en especial gas y el petróleo.

¿Por qué Ucrania es centro de rivalidad?

Ucrania juega un rol estratégico en los intereses y en las aspiraciones hegemónicas de EE.UU. desde siempre en su afán por controlar el mundo. Estas tendencias vienen desde tiempo atrás. A inicios del siglo XX la teoría del “Heartland” de Halford Mackinder sostiene que “Quien gobierne en Europa del Este dominará el Heartland; quien gobierne el Heartland dominará la Isla-Mundial; quien gobierne la Isla-Mundial controlará el mundo." Y más concretamente quien domina el “Heartland”, domina el mundo, especialmente si controla Ucrania.

La particular situación geopolítica de comienzos del siglo XXI revive y da un nuevo impulso y valor funcional a la región euroasiática como segmento espacial a controlar para dominar el mundo, lo cual choca frontalmente con las visiones geopolíticas del euroasianismo ruso y de la alianza sino-rusa de revivir la Ruta de la Seda. Este nuevo impulso en “occidente” vendrá de las pretensiones imperiales delineadas por el estratega de seguridad de EE.UU. Zbigniew Brzezinski, quien enfatiza la doctrina que el Estado que domine este vasto continente, el cual constituye un eje geopolítico, de hecho controlaría dos de las tres regiones económicas más productivas y avanzadas del mundo, subordinaría a África y tornaría el hemisferio occidental y Oceanía geopolíticamente periféricos. En Eurasia, vive el 75% de la población mundial y están depositadas 3/4 de las fuentes de energía conocidas en todo el mundo. Y más en concreto afirma que “Rusia sin Ucrania deja de ser un imperio, pero Rusia con Ucrania sobornada y luego subordinada, automáticamente se convierte en un imperio”. Estos parámetros expuestos muestran por qué EE.UU./UE/OTAN están dispuestos a jugar sus últimas cartas en una aventura bélica en Ucrania; y además, por qué en sus propósitos de alcanzar sus metas de dominio y control de Eurasia no existe parámetros de ninguna especie que les impida acudir a los métodos y alianzas execrables, como el apoyo a grupos neonazis y extremistas violentos de derecha.

En el complot dirigido y patrocinado por EE.UU./UE/OTAN para derribar el gobierno de Viktor Yanukóvich y empotrar un régimen neonazi en Kiev, hace gala de la combinación de una serie de elementos entrelazados que deben ser analizados.

Laboratorio neonazi en Kiev

En Ucrania no se empleó el típico golpe de estado blando sustentado en el modelo “revolución de colores” del Albert Einstein Institution, de Gene Sharp, en este caso se recurrió a la aplicación de diferentes instrumentos para llevar a cabo el golpe de estado. Estos van desde la utilización de la protesta social pacífica hasta métodos abiertamente radicales, en los que prevalecen formas de violencia extrema apuntaladas con grupos neonazis y extremistas nacionalistas y mercenarios-francotiradores.

Cambios y variantes al modelo de Gene Sharp ya se habían visto en Egipto, Libia, Siria. Allí se acude abiertamente a yihadistas islámicos como complemento central. En el actual complot en Ucrania por su importancia geoestratégica se sincronizan, se actualizaron y se ejecutan nuevos mecanismos. Por un lado tenemos el modelo de “golpe de estado blando” con toda su parafernalia: la mass media corporativa de “occidente” acusando de lo peor y demonizando hasta el paroxismo al gobierno de Yanukóvich, a Rusia y en especial a Putin (Nota: aquí el autor de ninguna manera está afirmando que Yanukóvich y Putin sean unos santos, se está es analizando el desarrollo de los acontecimientos de rivalidad intercapitalista); las ONGs actuando a tope para velar por los “derechos humanos” y las “libertades civiles y democráticas”. Además, ahora encontramos que las cancillerías, embajadas, parlamentos e instituciones de EE.UU., Unión Europea, Canadá, OTAN, OSCE, tienen una nueva misión diplomática participar abiertamente y en masa en las revueltas de la Plaza Maidan de Kiev, abrazados de partidarios de la neonazi Svoboda de Stepan Bandera y del Sector Derecho.

Por otro lado, esto va acompañado con la participación de multinacionales como Chevron orientadas a la apropiación del gas esquisto de región oriental de Ucrania –en cualquier análisis con relación a Ucrania es básico ver el papel que juegan las multinacionales en la crisis-. La firma de un acuerdo de 10 mil millones de dólares para la producción compartida de gas esquisto entre el gobierno ucraniano y Chevron, es tomado desde Washington como un paso en dirección de la independencia energética de Rusia, y en la tradición de unir los intereses de las corporaciones multinacionales bajo el paraguas y pretexto de la seguridad nacional de EE.UU. Al respecto el International Business Times afirmó que “el acuerdo de Chevron con Ucrania fue apoyado por USA como parte de su estrategia de seguridad nacional para ayudar a reducir la dependencia energética de Europa y de Kiev de Rusia.”  A la par de esto, la multinacional Cargill apunta al control de la producción de los alimentos fortaleciendo la posición comercial de la corporación en uno de los negocios al invertir más de 200 millones de dólares en las acciones de UkrLandFarming (Financial Times, enero 12, 2014). Esta empresa ucraniana que posee 500 mil hectáreas de tierra, es la octava cultivadora de tierra más grande del mundo y el segundo mayor productor de huevos. Cargill también tiene en Ucrania negocios en plantas de procesamiento y terminales de exportación en el Mar Negro. Seguramente necesitaba un puerto para aumentar el grado de control sobre el mercado. No se debe olvidar la importancia mundial agrícola de Ucrania y de la franja de tierra de gran fértil que abarca la mayor parte de las llamadas "tierras negras" o chernozem, al centro y oeste del país. Y para completar el cuadro, Monsanto, la empresa de semillas transgénicas más grande del mundo, también está ganando espacio en Ucrania donde ya controla el 40% del mercado de semillas. Jugada comercial de control agrícola que busca cerrarle espacio a China en el mercado ucraniano. Lo cual se puede inscribir dentro de las guerras por las tierras fértiles y la alimentación desatada a nivel mundial.

Esto se complementa con las medidas que el gobierno neonazi títere de Kiev ha comenzado a tomar para preparar al país para “que afronte las dolorosas pero necesarias reformas sociales y económicas” impuestas por la medicina del FMI. Una de los primeros requerimientos del FMI es que los subsidios al gas de los hogares se reduzcan en un 50%. Otros requisitos onerosos del IMF incluyen recortes a las pensiones, en el empleo estatal y la privatización de los activos y propiedad del gobierno (traducción: que las corporaciones occidentales puedan comprar a precio de regalo los bienes públicos); así como otras reducciones en los programas de gastos sociales en Ucrania (Voice of Russia: Ukraine's economic crisis: Who benefits? Who pays?).

El laboratorio neonazi/neofascista de Kiev no es un mero hecho coyuntural para Ucrania o para ciudadanos de tercera o cuarta clase. Ese es el modelo que UU.EE., la Unión Europea, Canadá y en los países del autoproclamado “occidente” vienen adecuando y refinando para implantar en sus propios países. La pérdida y la restricción continuada de las libertades civiles, políticas, sociales y derechos democráticos avanzan a pasos agigantados. Las demandas sociales y políticas son acalladas. Nada de esto existe mientras no esté en la falsimedia corporativa. La protesta ciudadana es criminalizada y penada severamente. El desmonte del estado de bienestar es a marchas forzadas y a golpe de decreto. Todo lo público y los bienes comunes son saqueados. El control e interceptación de todas las fuentes de información y a todos los ciudadanos, pese a ser uno de los más aberrantes ataques a la libertad, no es otra cosa que el miedo de estas plutocracias y sus amos. Las legislaciones nacionales del autoproclamado occidente se están ajustando a un modelo neofascista en ciernes para ser aplicado a sus ciudadanos. Por ello, EE.UU./Obama, el gobierno de Canadá y los gobiernos de Europa salieron presurosos a afirmar y ratificar que el gobierno títere neonazi montado en Kiev tras el golpe de estado es un “gobierno legítimo”. Ese experimento puesto en escena en Kiev es todo un laboratorio neonazi/neofascista que esperan trasladar depurado a sus propias naciones. Un ejemplo palmario de lo que puede pasar en inmediato futuro es la destitución del periodista finlandés Jari Sarasvuo (ver: http://rawnata.blogspot.se, Känd finsk programledare Jari Sarasvuo fick sparken; y en Helsingin Sanomat www.hs.fi/) y el cierre fulminante de su programa por entrevistar al catedrático de la Universidad de Helsinki, Johan Beckman, quien exigió la liberación de Europa de la "junta fascista" ucraniana y acusó al canciller de Finlandia de apoyo a los nazis.

Que nadie se llame a engaño. Alguien puede imaginarse a EE.UU., la Unión Europea, Canadá, la OTAN, entregándole 5000 millones de dólares a unos grupos ucranianos sin saber quiénes eran éstos (dinero confirmado por la misma la Secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland). Ni quiénes son los que conforman esos grupos, y mucho menos darse por enterados quiénes son sus líderes. Naturalmente que todos sabían que sus pupilos/marioneta encargados del golpe eran miembros de grupos neonazis y de extrema derecha. Este monto económico aportado no es una bicoca, ni tampoco gratis. Ante la magnitud de los objetivos occidentales se podría pensar que es mucho más dinero. La infraestructura y los niveles de coordinación entre los interesados en el caos y el complot contra el gobierno de Yanukóvich y el control de Ucrania pueden ser mucho más oscuros de lo que cualquier mente pueda imaginar. La apuesta de EE.UU./UE/OTAN es una jugada geopolítica temeraria, pero ante la crisis multidimensional por la que están atravesando los conduce inevitablemente a esa aventura.

Crisis energética: Gas y petróleo
La crisis económica mundial galopante desde 2007/2008, y en especial, en los países desarrollados (mal-desarrollados es la mejor definición), se debe a la escasez y el declive de los hidrocarburos. Al no poder disponer de ingentes cantidades de energía en el mercado, fundamentalmente de petróleo, hace que el complejo sistema industrial y tecnológico, sustentado en esta fuente de energía, no pueda funcionar y mucho menos crecer. Por consiguientemente, el sistema al no poder continuar con su crecimiento y su consumo sin límites entra en crisis. El sistema ha chocado con un mundo que es finito, realidad física de la cual no se puede escapar: el cenit del petróleo.

El cenit del petróleo que ya hemos pasado, y que la propia Agencia Internacional de la Energía en su informe anual de 2010 (World Energy Outlook 2010) finalmente reconoce, y afirma que éste tuvo lugar en 2006. Además, muchos expertos y estudios señalan que el cenit de los hidrocarburos más el uranio tendrá lugar en 2018, de ser así estamos ante un problema muy grueso. Estas gráficas de diferentes reportes lo ratifican: el de la izquierda es de Energy Watch Group: Fossil and Nuclear Fuels, the Supply Outlook 2013. Y el otro tomado de The Future.

http://www.resilience.org/articles/General/2013/05_May/chart.JPGhttp://www.thefuture.net.nz/peak.png


Esto cambia el panorama y le da un vuelco total a las políticas de seguridad y a relaciones internacionales de los países de las economías (mal)desarrolladas, pues en su afán de garantizar el acceso, disposición, transporte y control de los recursos energéticos chocan frontalmente con los intereses de otros países y poderes que también están compitiendo por los mismos escasos recursos. Por ello, EE.UU./UE/OTAN han estado involucrados en la última década en cantidad de agresiones e invasiones a países que cuentan todavía con recursos como gas y petróleo, o con abundante agua dulce y tierras fértiles.

En la actual situación internacional de crisis, Ucrania es una puerta crucial en la búsqueda del control de los hidrocarburos de Rusia y de las regiones del Mar Caspio y de Asia Central. Ucrania es una zona geoestratégica que juega un papel central en la estrategia de EE.UU. en sus ansias de hegemonía global. Con esta arremetida Washington, en primer lugar, busca sacar a Rusia de Ucrania y a su vez, quitarle la posibilidad de acceso al Mar Negro y a las aguas del Mediterráneo. Segundo, correr las fronteras de la OTAN si es posible al centro de la Plaza Roja. Tercero, desmembrar a Rusia para controlar sus hidrocarburos y su vasto territorio. Cuarto, tratar de estrangular a China por sus flancos norte y occidental como refuerzo de la llamada política del “pivote Asia-Pacífico” de Obama, para entrar a asestarle de golpe de gracia.

Por lo tanto, nadie se puede auto-engañar o dejarse engañar. Aquí todo tiene que ver con petróleo y gas: energía. Petróleo es casi sinónimo de poder. La trama ucraniana de EE.UU./UE/OTAN obedece al acceso y control del petróleo y el gas de Rusia, Mar Caspio y Asia Central. Sin energía y sin petróleo no hay posibilidad de sostener la máquina de dominio y es imposible parar la caída del imperio. Sin petróleo el dólar chatarra es eso chatarra, pues no hay fuerzas armadas, ni misiles amenazantes que lo impongan como moneda global.

La “aparente sensación de empate” que se presenta en la crisis ucraniana encierra muchos peligros escondidos. Esto no para ahí. Por un lado, porque EE.UU. y sus aliados europeos aunque estén contentos con su gobierno-títere neonazi en Kiev, no se van a quedar satisfechos con lo logrado. Y por el otro lado, Rusia no duerme tranquila pese a la rápida adhesión de Crimea tras el masivo referendo autodeterminación.

El forzoso alto en la marcha al que se vio obligado EE.UU./UE/OTAN, tras la rápida jugada del Kremlin al consolidar su posición en Crimea y de un control seguro de la base militar de Sebastopol, es un simple interregno para preparar los siguientes pasos. Mientras tanto, la obscura realidad es maquillada con sanciones y expulsiones de organismos que ya no juegan un papel preponderante en el contexto internacional.

La pregunta que surge es ¿qué obligó a EE.UU./UE/OTAN a hacer este alto en la marcha de conquista? Respuesta, la carencia y garantía de insumos energéticos (gas y petróleo) suficientes y seguros que permitan seguir a delante con la agresión.

Por tal motivo, petróleo y gas y su garantía de abastecimiento es el tema recurrente en actual la crisis ucraniana por parte de las élites gobernantes europeas y de EE.UU., asunto que contiene dos vertientes centrales: 1) que los países de Europa no disponen de gas y petróleo, y 2) que Europa en gran parte depende las importaciones de gas y de petróleo de Rusia.

Esta baza a favor de Rusia y el hecho de que Moscú pueda cortar el suministro de energía hace que las agresiones se detengan un momento, mientras se resuelve cómo garantizar el abastecimiento para que la economía europea no se vea comprometida y paralizada. Ante esta circunstancia han surgido las más variadas soluciones y respuestas. Estas van desde acudir a la supuesta abundancia e independencia energética de EE.UU. para usarla como arma energética estratégica contra Rusia, hasta llegar a plantearse el supuesto abastecimiento energético con gas del norte de África.

Ninguna de estas alternativas son reales, ni tampoco fáciles de concretar, por más que sus líderes las den como ciertas. En cuanto al gas procedente del norte África, surge una inquietud, si esa vía puede abastecer con tanto gas a Europa por qué no se ha puesto en marcha de tiempo atrás. Y súmele a esto que Europa no cuenta con gasoductos, ni con plantas de licuefacción de gas en Europa. Ni con plantas de almacenamiento de grandes cantidades. Por lo tanto, esto para tranquilizar a los ciudadanos puede estar bien, pero con  meros deseos no basta para garantizar la seguridad energética de un continente que no cuenta con petróleo y gas.

Con relación a la abundancia de gas y de petróleo de EE.UU. encontramos argumentaciones de que Washington podría suplir las necesidades de gas de Europa o, como afirma Angela Merkel que “El gas estadounidense podría ser una opción”. Sabrá Merkel lo que esconde la historia del gas esquisto, que no existe tal abundancia que permite exportar, y que esto no es más que una gran burbuja energética más parecida a una pirámide Ponzi. Que el decline del gas esquisto de Estados Unidos ya está en camino como lo señala este artículo de Oil Price.com Shale Bust: North America Natural Gas Production set to Seriously Decline”. Además, Ella debería saber que los inversores están huyendo del negocio por la baja rentabilidad y la oposición de los habitantes de los lugares afectados por el fracking, por los graves problemas de contaminación medioambiental. Ella y los gobernantes europeos podrían consultar el completo estudio sobre el tema: “Baby, Drill, Baby” de David Hughes, para que no especulen con el gas pizarra de EE.UU., ni de Polonia.

Veamos cómo quedan las pretensiones de inundar a Europa con gas estadounidense, escuchemos que dicen al respecto los militares y expertos que se reunieron en la última cumbre de diciembre del Dialogo Transatlántico de Seguridad Energética. Afirma el coronel US Army Daniel Davis: “La producción del gas pizarra de USA ha soportado una meseta en el último año que es poco probable que consiga mantener la sostenibilidad a largo plazo debido al modo impresionante de las altas tasas de declive, y debido a que gran parte de la producción proviene sólo de dos o tres campos.”   

Y qué hablar de crear una “unión energética europea”, esto parece más un pomposo discurso para el oído de los ciudadanos europeos. Es algo así como no hace falta el gas ruso, no lo necesitamos. No se preocupen que si vamos a la guerra les garantizamos que no pasarán frio en el invierno. La pregunta es dónde están los hidrocarburos, quizá la UE cuenta con los recursos de otros países.

Asimismo el petróleo esquisto de EE.UU. tampoco inundará a Europa. La abundancia e independencia procedente del boom petróleo esquisto ha tocado las cumbres del pico y comienza su declive acelerado. Contemplemos la relación que presenta BP para el año 2012 con relación a importación/exportación de EE.UU., para ver si de verdad puede enviar petróleo a los sedientos países europeos. EE.UU. produjo 8.9 millones de barriles diarios, consumió 18.5 Mbd e importó 10.5 Mbd. Según la U.S. Energy Information Administration (EIA), en enero de 2014 el consumo fue de 18.89 Mbd y su producción de 8.39 Mbd, lo cual indica que tiene un déficit de 10.5 Mbd, que deben importar. Por lo tanto, en dónde está el petróleo para enviar a Europa y evitar la dependencia de las importaciones europeas procedentes de Rusia.

Al mismo tiempo, encontramos información que corrobora cuál será el devenir del boom energético de EE.UU. en el corto tiempo, y existen muchas preguntas sobre qué va a pasar cuando la burbuja procedente del gas y petróleo pizarra se desinfle. Le Monde de Francia se pregunta Según Washington, el boom del petróleo de esquisto estadounidense alcanza el pico en 2016. ¿Después qué?” Por su parte Christian Science Monitor, enero 21 de 2014, preguntaQué pasará cuando el boom del shale finalice?” Mientras que  Bloomberg, feb. 27 de 2014, se refiere a que El sueño de la independencia del petróleo de USA le tira la puerta por la cara contra los costos del petróleo pizarra. Y Wall Street Journal, enero 28 de 2014, preocupado por los negocios se refiere a que “Las grandes compañías petroleras luchan para justificar los crecientes costos de los proyectos. Y a manera de remate tomemos lo que dice el experto Arthur Berman en una entrevista el 5 de marzo de 2014: Seamos honestos, después de todo. La producción de combustibles pizarra no es una revolución, es una fiesta de jubilación. (Oilprice.com y en Produktionen från Skiffer är inte en Revolution utan ett Pensionärsparty!).

Lo anterior completa el cuadro. Esto sugiere y reitera que la aparente “calma que se presenta” en la crisis ucraniana, post-adhesión de Crimea a Rusia, es un periodo de preparación mientras EE.UU./UE/OTAN resuelven de manara expedita y “segura” el problema central: los energéticos, para poder seguir con los planes de copar a Ucrania, desmembrar a Rusia y continuar la marcha a Pekín.

Aquí en este momento del análisis es que aparece de forma diáfana la pieza del puzle energético que hace falta en toda esta aventura bélica: Venezuela. Los hidrocarburos de Venezuela son los que van a garantizar que EE.UU./UE/OTAN puedan continuar con sus pretensiones de imponer un nuevo orden internacional hegemónico. La desestabilización del gobierno de Nicolás Maduro es parte de la obra geoestratégica. Por lo tanto, lo que viene para Venezuela es un ataque con la combinación de todos los instrumentos posible de parte de Washington para derrocar al gobierno bolivariano, pues ese petróleo es requerido con urgencia. Ese petróleo para EE.UU. es la garantía de que no desaparezca de la escena internacional como imperio. Aquellos países que cuentan con recursos energéticos suficientes y que pueden ser apropiados para los intereses de EE.UU., deben esperar la misma medicina. País que cuente con gas o petróleo será agasajado con “bombardeos humanitarios” y la democracia le llegará con drones.

A manera de conclusión hay que resaltar el selecto gambito Sebastopol Севастóпoль de Putin, de la profiláctica defensa Crimea que acusa extenderse por el flanco oriental, y  que su vez, amenaza por rayos X con su poderosa pareja de alfiles: gasífero y petrolífero, el corazón de la industria y de la economía jadeante europea que no vislumbra signos de recuperación. El Zar prepara enroque corto, mientras se introducirse en las complejas estrategias del weiqi围棋(Go), juego de los eruditos chinos. Todo acontece bajo la atenta mirada de los bric+s, jugadores de un moderno chaturanga. Pero a pesar de tan rápidos movimientos y de las obligadas alianzas defensivas para detener el monstruo, en el tablero global danza amenazantemente una guerra mundial nuclear. En el escenario global, el orden mundial que más probable se percibe es el de un darwinismo social militar-mercenarizado regido bajo dictámenes de un neofascismo social, capitaneado por la plutocracia de EE.UU. y secundado por la Unión Europea e Israel. Si esta seria amenaza a la humanidad no logra ser contenida por los poderes que han venido consolidando el orden internacional multipolar actual, el futuro será demasiado aciago. Y si a la par de esto, los pueblos del mundo y sus luchas no cuentan con la suficiente unidad y fortaleza el futuro de las nuevas generaciones será sombrío. Por ello, todos los esfuerzos y las luchas que se emprendan para detener a la barbarie puesta en marcha son una conquista. Cada segundo que se gane para evitar que el leviatán avance es un tiempo valioso para la humanidad. El aleteo de la mariposa puede desencadenar olas de emancipación social y política a nivel global y la sed de libertad de los pueblos puede derribar imperios.

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Notas:
1. John Michael Greer: Decline and Fall. The end of empire and the future of democracy in 21 century America. Ed. New Society, 2014.